martes, 29 de julio de 2014

Mi alma te pertenece.

Comencé a besarte los labios
sin saber ni como
ni porqué, te saben tan bien.

No podía parar de mirarte,
sabía que un segundo sin hacerlo
suponía naufragar a la deriva en tu mar.

Yo no quería ahogarme en ti,
quería vivir-te, quería pasear-te
de mi mano, por cada uno de nuestros caminos.

Ya no recordaba bien lo que era
sentirte cerca, estándolo,
como antes...como antes de toda esta mierda.

Por fin hemos recordado lo que hizo 
que hoy fuéramos lo que somos.

Ahora, vuelvo a sentirme invencible, como antes,
como antes de matarnos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario