martes, 29 de abril de 2014

Follamarte.

Como no llamarte perfección,
como no llamarte maravilla,
cualquier que te viera...lo sabría.

Como no enamorarse, digo, 
con esa risa, 
esa risa que cualquiera con cabeza, haría eterna, 
y que yo quiero,
como banda sonora infinita de mi vida...

Que no hay nada mas increíble que, 
unirme a ti, 
en el perfecto juego 
de tu cuerpo contra el mio.
O hacer poesía con tus fluidos, 
corriéndome al compás del ritmo de tus gemidos.

Y es que podría contar infinidad de manías, 
tuyas, mías, 
como que sabes perfectamente en que parte
del lóbulo de mi oreja 
tienes que morder,
para que me retuerza, 
o como tienes que pasar tu lengua
por mi entrepierna...

Al fin y al cabo, 
mi caminio se resume en...
escalar por ti, 
con ganas, de todo...
De vivir...
Porque cuando no estás, cuando te vas, 
cuando huyes, 
noto como cada grano de arena
de este reloj, va secando mi playa.




#Microcuento

Comencé a hacer balance de todo mi patrimonio...
Ella.
Hallé el beneficio máximo,
mi felicidad,
bajando por sus caderas...
Hasta que mi producción llego a su apogeo,
y mi productividad fue máxima.
Y es que solo con mirarla,
me hago contable, economista y científica...
por sus lunares,
para poder llegar a entender 
la existencia de tal grandeza.
Soy licenciada en su cuerpo,
doctorada en su sonrisa y,
aún, universitaria de sus besos.

miércoles, 23 de abril de 2014

Un futuro contigo...

Me he imaginado
millones de veces,
lo increíble que sería...

Tenerte,
de mil maneras más,
en casa,
en nuestro hogar.

Buscarte por cada calle de mi ciudad
de sabanas frías,
cada noche.

Amanecer entre unas paredes cualquiera
que hayamos construido 
a quema ropa,
que hayamos pintado 
con millones de ilusiones,
que hayamos llenado 
de nuestra esencia,
y hayamos amueblado 
de sueños.

Desayunar con vistas al mar
el de entre tus piernas, digo.
Hallarnos desnudas,
cuerpo a cuerpo,
beso a beso.
Y así hacer
de esta ilusión
la más bonita rutina.

Te me antojas, eterna,
infinita,
día tras día.

domingo, 13 de abril de 2014

Por eso de sus caderas...

Podría pasarme horas contando que es para mí perderme,
en ti.
Podría pasarme vidas,
describiendo como se escurren mis manos por tu cuerpo,
como quiero gritarle al mundo cuando te beso
que, no hay nada más mágico y verdadero en este sueño 
que hacerlo.

Podría contar hasta el más mínimo detalle de tus lunares,
de tus antojos 
y de mis vicios,
como he llegado al cielo escalando por tus caderas,
besando uno a uno cada poro de tu piel.
Desenvolviéndome,
así,
desnudándote,
he comenzado a sentir la parte más hermosa de la vida.

Podría seguir intentando hacer balance 
de los infinitos besos que le he dado a tu espalda,
en cada amanecer, cada caricia que me regalas...
y no acabaría nunca de enlazar las palabras exactas.
Y es que cada cosa que haces,
cada cosa que tocas,
la vuelves poesía,
pero poesía de esa, de la que no se hace con estrofas.

Seguiremos sumando.

La más bonita historia de amor llega hoy a su página numero 100.

El primer centenario de muchos.

Nuestro primer siglo 
escrito en papel y en cuerpo 
en cada uno de tus huecos 
por donde me he perdido palpitando 
8.640.000 segundos.

Cada una de estas letras, caricias y besos 
que ya la componen 
forman el origami de mi cuerpo 
corrida a corrida 
de tu carmín por mi cuello.

2400 horas 
ya han pasado 
desde que roce tus labios 
y me perdí en ellos.
Puede que llevara deseando hacerlo mis tres vidas anteriores, 
pero no, te mentiría,
porque vivir solo vivo desde entonces.

CIEN-to cuarenta y cuatro mil minutos 
llevo con el corazón en las manos
y...
el alma empapada 
en la perfecta mezcla de composición 
de tus fluidos con los mismos.

100...cien...
no es nada 
en comparación con 
todas la vidas que quiero respirar-te.

Mi vida, mi niña, mi pequeña...GRACIAS...
por hacer de este sueño una realidad. 
Nuestra perfecta y eterna realidad.


10 de abril de 2014.

sábado, 5 de abril de 2014

No me basta con respirar para estar viva.

Me he parado a contarte los lunares, 
empezando por tu cuello,
he entendido lo bonito que es vivir.

Sin que te dieras cuenta, 
me he unido hilo a hilo a tus resquicios.

Me he descolgado por ti 
infinitas veces, 
por cada uno de tus abismos.

He rozado con mis yemas tu piel,
he clasificado cada semicorchea de pulsación
en el esquema rítmico que marcas,
cuando tu culo pasa.

He convertido en el hogar que quiero habitar,
cada poro de tu piel.
He nacido, 
he crecido, 
y me he reproducido, 
en ti, contigo...

Ahora, solo te pido que 
me dejes pintar cada amanecer 
en tu espalda 
con pintura de dedos, 
lentamente, 
ayudándome con la boca, 
porque no hay cosa que mas me guste que
saborearte...
para luego comerte...