Me he parado a contarte los lunares,
empezando por tu cuello,
he entendido lo bonito que es vivir.
Sin que te dieras cuenta,
me he unido hilo a hilo a tus resquicios.
Me he descolgado por ti
infinitas veces,
por cada uno de tus abismos.
He rozado con mis yemas tu piel,
he clasificado cada semicorchea de pulsación
en el esquema rítmico que marcas,
cuando tu culo pasa.
He convertido en el hogar que quiero habitar,
cada poro de tu piel.
He nacido,
he crecido,
y me he reproducido,
en ti, contigo...
Ahora, solo te pido que
me dejes pintar cada amanecer
en tu espalda
con pintura de dedos,
lentamente,
ayudándome con la boca,
porque no hay cosa que mas me guste que
saborearte...
para luego comerte...
No hay comentarios:
Publicar un comentario