Me he imaginado
millones de veces,
lo increíble que sería...
Tenerte,
de mil maneras más,
en casa,
en nuestro hogar.
Buscarte por cada calle de mi ciudad
de sabanas frías,
cada noche.
Amanecer entre unas paredes cualquiera
que hayamos construido
a quema ropa,
que hayamos pintado
con millones de ilusiones,
que hayamos llenado
de nuestra esencia,
y hayamos amueblado
de sueños.
Desayunar con vistas al mar
el de entre tus piernas, digo.
Hallarnos desnudas,
cuerpo a cuerpo,
beso a beso.
Y así hacer
de esta ilusión
la más bonita rutina.
Te me antojas, eterna,
infinita,
día tras día.
No hay comentarios:
Publicar un comentario