domingo, 13 de abril de 2014

Por eso de sus caderas...

Podría pasarme horas contando que es para mí perderme,
en ti.
Podría pasarme vidas,
describiendo como se escurren mis manos por tu cuerpo,
como quiero gritarle al mundo cuando te beso
que, no hay nada más mágico y verdadero en este sueño 
que hacerlo.

Podría contar hasta el más mínimo detalle de tus lunares,
de tus antojos 
y de mis vicios,
como he llegado al cielo escalando por tus caderas,
besando uno a uno cada poro de tu piel.
Desenvolviéndome,
así,
desnudándote,
he comenzado a sentir la parte más hermosa de la vida.

Podría seguir intentando hacer balance 
de los infinitos besos que le he dado a tu espalda,
en cada amanecer, cada caricia que me regalas...
y no acabaría nunca de enlazar las palabras exactas.
Y es que cada cosa que haces,
cada cosa que tocas,
la vuelves poesía,
pero poesía de esa, de la que no se hace con estrofas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario