sábado, 16 de agosto de 2014

Amaneceres sin ti, conmigo-

Miro a la cama y no te encuentro.

Cada mañana las sábanas me despiertan más frías.

Este vacío solo tiene una manera de llenarse. Con tus besos.
Y que me despierten estos.

Mientras los rayos de sol despuntan 
por los huecos de la persiana...
Yo alcanzo a ver con esa débil luz tus curvas.
Justo ahí, en el precipicio que se forma 
entre tus caderas y tu pecho...
acelero...recorro, corro, me corro, nos corremos...
por ver volar las manijas de tu reloj. 

El tiempo vuela por mucho que nos empeñamos en aprisionarlo cuerpo a cuerpo.

Pero yo me acerco de nuevo, sigilosamente a tu entrepierna...
como un animal salvaje a su presa.



Buenos días, princesa... 
no sabes lo mucho que te echo de menos, joder...


No hay comentarios:

Publicar un comentario