Hacértelo lento,
llevar nuestro ritmo,
sentirte desnuda,
sobre mi, tu piel, mi piel,
ese puto milagro
que supone volvernos una.
No poder parar de mirarte,
sonreírme,
y que me preguntes que por qué me rió,
y yo solo pueda volver hacerlo...
Tus ojos, tu sonrisa, tu boca...
me enredan,
tu cuello, tu olor,
toda esa perfección,
se me escapa de las manos,
de la boca...
de mis ganas...
Tu ombligo, tu tripa, tus gestos...
Tu piel se eriza, y yo me pierdo,
en el abismo entre tu pecho y el cielo.
Y una vez más te amo,
te hago mía,
te miro, me gustas,
te veo libre, preciosa,
y aunque no quieras reconocerlo...
un poco mía.
Nos aceleramos,
esta carrera de fondo es nuestra,
ya he perdido la cuenta,
ahora no se si toca saltar o...
volver a salir corriendo.
Me da igual, nos estamos enrredando.
No tengo a que temer...
Vas de mi mano,
yo solo te pido...
que...no te alejes nunca de mi lado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario