lunes, 24 de marzo de 2014

Quedarme a vivir.

Me miras. Te miro. Nos miramos.

Conjugo los verbos más bonitos 
que componen nuestras lenguas al besarnos.

Derivo, desvariando,
por tus vértices, con mis manos.

En este mundo debería estar prohibido 
querer-te tan fuerte.

La verdad es que no recuerdo 
cuando comencé a desenvolverte.

Y es que te veo, desnuda, 
ahora, sobre mi cama... 
y solo me apetece quedarme a vivir...

Aquí, perdiéndonos entre las sábanas.


No hay comentarios:

Publicar un comentario